Vibraciones para el Ser – Musicoterapia con instrumentos arcaicos Autor: Joel Olivé

 

Introducción

 

Como es sabido, la musicoterapia és un proceso terapéutico que existe desde tiempos remotos donde se usa la música para despertar el cuerpo, trabajar las emociones y clarificar la mente

permitiendo diluir bloqueos energéticos y ofreciendo estados de relajación profunda y conexión con el ser que habita en el interior de uno mismo, a la vez que es una poderosa h

erramienta de conexión con lo que nos rodea (sociedad, naturaleza, cosmos). Es por eso que puede ser útil para ayudar a desarrollar todos los niveles de los cuales esta formado el ser humano, estos son: individual, social, cognitivo, emocional, físico y espiritual.

Algunos objetivos generales que se pueden tratar en sesiones de musicoterapia, en especial con el uso de instrumentos arcaicos, pueden ser:

Encontrar formas para canalizar emociones bloqueadas.

Buscar el equilibrio físico mental y espiritual, a través de la música y el sonido.

Profundizar en el conocimiento del Si Mismo, observando los propios límites. Abrir y vincular los campos de autoconocimiento físico, mental y emocional.

Crear un espacio donde sentir-se a gusto, poder-se relajar y fluir.

 

Instrumentos arcaicos y recursos ancestrales

El canto y algunos instrumentos primitivos acompañan al hombre desde sus orígenes, permitiéndole expresar-se y estructurar su realidad. Estos instrumentos han estado, y siguen estando presentes, en los ritos y ceremonias por sus cualidades y arquetipos sonoros. El ancho espectro de frecuencias que pueden reproducir estos instrumentos, la riqueza en harmónicos y pureza en el sonido, hacen que estos recursos tengan un fuerte impacto vibracional en todos los seres.

Entendemos por instrumentos arcaicos aquellos presentes entre nosotros des de hace muchos años, aunque en muchos casos, los usados hoy en día, han estado diseñados a partir de un trabajo muy extenso de investigación para perfeccionarlos y mejorar sus cualidades. Este es el caso del Gong Sinfónico, adaptado de los gongs provenientes de distintas culturas asiáticas. Estos instrumentos de diseño nuevo, inspirados en los arcaicos, intentan resaltar el concepto sonoro del instrumento y a menudo tienen amplias capacidades  para su uso en musicoterapia, meditación y viaje interior. Las últimas décadas también han aparecido distintos modelos variantes del monocordio (invento de Pitágoras en el estudio de los harmónicos), como el monocordio corporal o la cama monocordio (Música: Instrumentos arcaicos, instrumentos nuevos, Ulises 8, Ed. Liebre de Marzo).

Lo mismo sucede con algunos instrumentos tradicionales de la música clásica india (tampura, tabla, sitar, …), y con otros más primitivos como el didjeridú o el gong; con las características de su sonido nos permiten acceder a espacios más profundos de la consciencia que los propios del mundo artístico occidental (Hess, 1999).

“Al igual que el sonido, nosotros somos vibración. La vida es un pulso, una vibración de la materia, modificable a través del sonido.”

Musicoterapia en el ámbito de la salud mental y las adicciones

Las conductas adictivas son frecuentes en multitud de trastornos y enfermedades relacionadas en el ámbito de la salud mental, al mismo tiempo que estas conductas de dependencia en sustancias o cosas, pueden generar los mencionados trastornos (con  lesiones cerebrales (brote psicótico, trastorno de ansiedad, ataque de pánico, etc.). A menudo observamos también problemas psicológicos como la depresión, la apatía y las conductas no adaptativas. Gran parte de estos trastornos tienen su fundamento de las primeras etapas de la vida y  son el resultado de las condiciones por las que uno ha pasado y no ha integrado, a lo largo de su vida. Condición genética, junto con todas las experiencias que se viven desde que se nace, forman parte de esta memoria biográfica que llevamos impresa, y nos hace quien somos. Todo eso acaba teniendo su repercusión en la conducta, impulsos, y problemas psicológicos y emocionales, creando una identidad determinada.

Es sabido que la música se puede utilizar para acceder al inconsciente de los pacientes. A lo largo de la historia ya ha sido utilizada como sustitutivo de ciertas drogas para modificar el estado de la conciencia (Bonny & Tansill; Grof, Meryland Institute, E.E.U.U.; Hess, Alemania) y permitir que aflore el material del inconsciente. A partir el uso de la música en este ámbito, lo que se está ofreciendo es una forma para que el paciente pueda transformar e integrar progresivamente esta información latente provinente del inconsciente y que le condiciona su existencia.

  

Ritual del Gong

En mi búsqueda en la implementación de los instrumentos arcaicos para la musicoterapia (consciente ya de su poder) conocí el método de musicoterapia receptiva “Gong Ritual”; metodología desarrollada por Dr. Peter Hess. Este gran amigo y músico, es especialista en psiquiatría, neurología y musicoterapia, director de una Clínica de Día en Alemania desde aproximadamente 30 años y presidente del European Collage of Consciousness Studies (ECCS).

Este método de Hess basado en las matríces perinatales descritas por Grof, consiste en el uso de la música (musica clásica india, monocordio e instrumentos arcaicos como el gong y el didjeridú) para desencadenar estados modificados de consciencia (EMC), a niveles de conciencia biográficos, personales y transpersonales. El proposito de estas sesiones es remitir a los pacientes a momentos remotos a través de un estado modificado de la consciencia inducido por música, hacia las primeras fases de la vida y se hace posible que momentos difíciles vividos afloren a la luz de la conciencia, haciendo posible su reconducción e integración dentro de un marco terapéutico. Esto repercute positivamente en las vidas de los pacientes, ampliando la auto-responsabilidad, independencia y conciencia individual y colectiva (Hess, 1999).

En las primeras fases de la vida se crean las estructuras más importantes que nos acabaran influyendo a lo largo de toda la vida. También es en la etapa donde pueden desarrollarse los nombrados trastornos tempranos, en especial la psicosis. Las posibles dificultades de las condiciones externas durante el parto y el proceso de nacimiento, junto con la fragilidad del embrión en este estado de desarrollo, van configurando los esquemas internos y de relación con lo perceptual y el mundo interior, a través de los sentidos.

De las experiencias recopiladas por los pacientes durante psicoterapia con el LSD, Grof enumeró 4 matríces perinatales (MP1, 2, 3 y 4), brevemente descritas a continuación, y ordenadas a partir de las vivencias (en cursiva).

MP1: El universo amniótico. Unidad simbiótica del feto con el organismo materno, sensación “oceánica”, unidad cósmica, cielo, paraíso, país de Jauja.

MP2: Sensación cósmica de ser devorado y no tener salida. Comienzo  del trabajo de parto, limitación del espacio vital y de la provisión de alimentos. Amenaza a la vida, miedo a envenenamiento y a ser poseído, a ser devorado por arañas, pulpos, etc.

MP3: La gran batalla ante la muerte y el renacimiento. Período de expulsión con presión mecánica masiva, intensa falta de oxígeno con amenaza de ahogo. Lucha titánica, vivencias sado-masoquistas, amenaza de demonios, violación.

MP4: Liberación a través de la muerte y el renacimiento. Nacimiento propiamente dicho con alivio y distensión instantáneos después de miedo y dolores insoportables. ¿Recuerdos reales del nacimiento? Muerte de la actitud temerosa hacia el mundo, salida venturosa de situaciones peligrosas.

A un nivel simbólico, pero también vivencial, con el esquema sonoro usado en el Ritual del Gong, intentamos remitir a los pacientes a lo que fue la experiencia del nacimiento, a través de estados modificados de la consciencia (EMC), parecidos obtenidos con las drogas, pudiendo tener acceso a distintos niveles de la consciencia. Dependiendo de muchos factores (set, setting, predisposición, preparación, con o sin sustancias…) puede variar la profundidad del EMC al que se acceda, desde niveles personales (consciencia cotidiana, pre y perinatal), a niveles humanos colectivos (como los descritos por Jung en los arquetipos) o niveles transprersonales (niveles del reino animal, vegetal, mineral o cósmico).

La idea del recorrido sonoro del Ritual del Gong, es intentar representar a través de la música el viaje del ser humano, desde la etapa previa al nacimiento (su procedencia del cosmos), pasando por la unión simbiótica con su madre durante el embarazo, y el proceso de parto (transición). Finalmente se concluirá el viaje musical, dando la bienvenida a una nueva vida al mundo, y se completará la sesión reconduciendo e integrando musicalmente (la percusión es muy útil para los que no son músicos), y verbalmente, la experiencia. Otros recursos artísticos (como las artes plásticas) són de gran utilidad en el proceso de integración de la vivencia.

A continuación detallaré  un poco más las fases del Ritual del Gong e instrumentos que se pueden usar para recrear las distintas fases:

Cosmos. Con el monocordio y los cantos armónicos, recreamos un entorno que nos remita al cosmos. Los intervalos (relaciones entre las frecuencias de las notas) que se producen simultáneamente con el canto de los armónicos y el sonido constante del monocordio, que genera una atmósfera de gran cantidad de armónicos, se intenta conectar y reproducir la inmensidad del universo, como puerta de este viaje sonoro.

Simbiosis con La Gran Madre. Primero se crea una atmósfera óptima que facilite la relajación: la tanpura es un instrumento cuerda de la India que emite gran cantidad de armónicos y nos permite proporcionar un entorno hipnótico. Con el canto, la tanpura, el bansuri (la flauta india) y el swar mandal (instrumento indio de cuerda que acompaña la voz), vamos desarrollando la sesión transmitiendo paz, apertura y seguridad. La tabla (percusión de la India del Norte) refuerza y estructura el proceso de meditación, y le otorga una dirección a la música. Con el didjeridú (viento, aborigen australiano) introducimos los instrumentos arcaicos y los sonidos de baja frecuencia para recrear el entorno acústico intrauterino. Finalmente con la percusión oceánica evocamos el arquetipo del inconsciente (que es el mar), induciendo a la visión interna y permitiendo que aflore material inconsciente.

Transición. Muerte y renacimiento. Clímax de la sesión que se llevará a cabo con el gong sinfónico, intentando reproducir el proceso de parto en si mismo. Este instrumento arcaico oriental siempre ha ido relacionado con la magia y los rituales importantes de transición (muerte y nacimiento, iniciación, rituales de paso, etc.). Actualmente, en occidente se está reconociendo como una poderosa herramienta del campo de la musicoterapia.

Integración. Completaremos el viaje de vuelta al mundo “tomando tierra”. Con los instrumentos melódicos como la sansula (kalimba-metalófono africano), el koto, el bansuri, etc., evocamos conceptos que en este momento resuenan con energia renovadora en nuestro interior: armonía, belleza, pureza, unión y calma. Elevamos esta energía recibida, expresandola con armonía e intensidad. Compartimos la música y reestructuramos viejos patrones a través de la práctica musical en grupo, (en especial, percusión). Acabamos la sesión con paz y fundiendo la música en este nuevo silencio.

Al dejar-se llevar por estos sonidos, uno puede penetrar al plano del inconsciente, en un estado muy profundo de relajación. En este estado de Insight se hace possible desarrollar la propiocepción y la conciencia individual y colectiva, trabajando nuestros miedos y apegos que no nos permiten crecer.

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Como músico y musicoterapeuta, en los años que llevo implementando este esquema musical (dentro y afuera del marco clínico), he podido observar que, más allá de las extensas aplicaciones en el ámbito clínico de la salud mental, este modelo también es útil para guiar meditaciones y acceder a estados profundos de relajación. En los conciertos o meditaciones sin un marco terapéutico específico (como hacemos con Nadis), claro está, no se buscará la misma profundidad catártica de la experiencia, si no tan solo una sutil aproximación. También es curioso comprobar a menudo la similitud entre los EMC inducidos por la música y los inducidos con enteógenos, no obstante, la inocuidad y fiabilidad del sonido nos permite tener un control más estable y del EMC, ya que con la música conseguimos segregar las mismas drogas pero endógenas y la dinámica de los efectos suele ser mas progresiva.

 “Todos los aspectos de la música están presentes en la sinfonía universo, solo hay que aprender a observar.”

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Artículo Adaptado de Vibraciones para el Ser, Musicoterapia con instrumentos arcaicosrevista Ulises núm. 11ed. Liebre de Marzo.
Bibliografía

Bonny, H. L. & Tansill, R. B. (1977). Music Therapy: A Legal High. In G. Waldorf (Ed.), Counseling Therapies and the Addictive Client.  Baltimore, MD: University of Maryland School of Social Work and Community Planning. (3 copies).

Grof, S. (1988).  Psicologia Transpersonal, Nacimiento muerte y trascendencia en psicoterapia, 4a edició, Ed. Kairós, Barcelona 2001.

Grof, S.,  Psicoteràpia con LSD. Barcelona, La Liebre de Marzo, 2005. Capitol 2, (81-96)

Hess, P.,  «Musicoterapia con Objetos Sonoros Arcaicos», Revista Internacional Latino-Americana de Musicoterapia, 1999, vol. 5 No. 2, (3-21).

Hull, A., «Drum circle spirit: Facilitating human potential through rhythm». Reno, NY, White Cliffs Media, Inc., 1998.

Jung, C. G.,  Arquetipos e inconsciente colectivo, cap. El lenguaje de los arquetipos. Paidós, Bs. As., y Barcelona, 1988.

Kaser, V.A. (1993) «Musical Expressions of Subconscious Feelings: A Clinical Perspective». Music Therapy Perspectives, 11(1), 16-23.

 

Olivé, J.  Música: «instrumentos arcaicos, instrumentos nuevos». Revista de viages interiores, Ulises, 8,. Ed. Liebre de Marzo, 2006 (80-85)

Winkelman, Michael: «Complementary Therapy for Addiction: “Drumming Out Drugs”».American Journal of Public HealthAmerican Public Health Association, Abril 2003, Vol 93, No. 4, (647-651).

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